Carina Mejías SánchezVox
Diputada
«Prohibir matricular vehículos de combustión a partir de 2035 es solo una coacción. Es coacción pura. Ustedes lo que pretenden es convertir la transición ecológica en una transición de clase. Es una ley que ataca a los trabajadores y las empresas porque obliga a todas a diseñar planes de movilidad, y eso no es nada más que una injerencia en la organización empresarial y en la libertad del trabajador, al que le prohíben desplazamientos en coche y le imponen horarios, el teletrabajo y la movilidad compartida en bicicleta y en patinete. Eso no es sostenibilidad, eso es control y un ataque a la libertad. Y para acabar de adobarlo, la guinda: la imposición de la perspectiva de género. Exigen que todos los planes de movilidad incluyan una perspectiva de género obligatoria. ¡La movilidad no tiene género y los autobuses y los trenes, tampoco! (Aplausos). No hay género en la movilidad; es un derecho básico igual para todos los ciudadanos, y atribuirle género solo ahonda en la desigualdad. Y, si lo están haciendo por una cuestión de seguridad, deberían considerar que eso es un asunto general de orden público y tratarlo de otra manera.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.