Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Señorías, ha tenido que ser la sociedad civil la que inunde las calles, como hemos visto este fin de semana en Madrid, en Barcelona, en Roma o en París, para empujar a los Gobiernos a que rompan relaciones con los genocidas sionistas, y ha tenido que ser lo mejor de la sociedad civil la que organice la ayuda humanitaria a una Gaza bloqueada y hambrienta, y lo ha hecho en una humilde flotilla, finalmente secuestrada por el Estado de Israel. Desde esta tribuna democrática quiero mostrar el reconocimiento y la gratitud eterna a Lucía, Serigne, Ale, Ada y a todos los compañeros de la Global Sumud Flotilla (aplausos), que han puesto sus cuerpos para romper el muro criminal de Israel y romper su impunidad. Ojalá este Gobierno dejara la política de titulares, que, como vimos con el buque Furor, no sirve de nada, y se decidiera a llevar a los responsables de este secuestro ilegal ante la Corte Penal Internacional. Decíamos que el genocidio del pueblo palestino no sería posible sin las engrasadas relaciones comerciales, económicas y sobre todo militares que Israel mantiene con los Gobiernos occidentales. El proyecto colonial y de apartheid de Israel se alimenta de la compra y venta de su tecnología militar y de seguridad, testada y padecida por la población palestina. Este Gobierno, por mucho que se quiera negar la evidencia, no ha sido una excepción. Desde el 7 de octubre de 2023, el Gobierno de España ha seguido comprando munición, armamento y sistemas de seguridad a Israel por valor de más de 1000 millones de euros. España ha sido además el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha comprado a Israel desde diciembre de 2024 a mayo de 2025, y no es algo que diga Podemos, son datos públicos y contrastables en el portal DataComex de la Secretaría de Comercio. (El señor vicepresidente, Rodríguez Gómez de Celis, ocupa la Presidencia). Ustedes mismos, señorías del Gobierno, son los que reconocen que no decían la verdad cuando repetían que España no compraba ni vendía armas a Israel desde el 7 de octubre, y la prueba es que ustedes tienen que traer aquí un real decreto donde dicen que, a partir de ahora sí, no van a comprar ni vender armas. Un decreto, por cierto, que está lejos de ser un embargo integral, como reconocen muchos expertos, y que contempla toda una serie de excepciones para que el comercio militar con Israel se mantenga, y además se mantenga en muchas ocasiones en nombre del interés general.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.