Jordi Salvador i DuchERC
Diputado
«Moltes gràcies. Buenas tardes. Gracias, presidente. Votaremos a favor, evidentemente, pero me gustaría hacer un comentario, una reflexión sobre un tema que me preocupa. Antes de continuar con una condena contundente de las políticas criminales del Gobierno de Netanyahu, creo que deberíamos hacer pedagogía desde la tribuna contra el discurso del odio que cada vez está impregnando más nuestras sociedades. Hace poco, en Manchester se perpetró un ataque contra una sinagoga de la comunidad judía, con el resultado de varios muertos, y estos muertos me afectan también, y condenamos el ataque sin paliativos. Desde el Parlamento debemos hacer pedagogía. Condenar y luchar contra el Gobierno del Estado de Israel no es combatir contra el pueblo judío o criminalizar a los judíos de alrededor del mundo. Rechazamos que se considere al pueblo judío en su totalidad como cómplice de los crímenes de Israel, y creo que es importante decirlo, de la misma forma que es importante condenar el antiislamismo. Los judíos de alrededor del mundo no son responsables de los actos de su Gobierno, algunos sí y otros no; de la misma manera que la gran mayoría de musulmanes que aquí se criminalizan no deben ser criminalizados por su fe o por su religión ni ser considerados responsables de los actos de los Gobiernos de Arabia Saudita o Irán, de la misma forma que no todos los españoles eran franquistas, ni ayer ni hoy.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.