Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«También son cada vez más quienes comienzan a advertir que los Abascal y los Aznar que consienten el asesinato de miles de palestinos son los mismos que buscan humillar a nuestros trabajadores, autóctonos o migrantes para explotarlos mejor. Por eso, se están volcando en las calles a defender las flotillas que buscan romper el bloqueo del hambre y la muerte y, por eso, están haciendo suyo el ejemplo de Greta, de Ada, de Serigne, de nuestro Jordi Coronas, de nuestro Manolo de Málaga, de nuestro David Adler -valiente judío estadounidense-, de nuestra Jimena González, que fue secuestrada hoy, y de todos los que están demostrando ser la reserva moral de una humanidad que se niega a ser indiferente frente al dolor ajeno. (Aplausos). Frente a ese digno clamor de los pueblos del mundo, no vale simular, hay que ir en serio. Si se dice embargo de armas, que sea integral y efectivo. Si se dice romper las relaciones con Israel, que permiten el genocidio, que se haga hasta las últimas consecuencias. Si se dice Estado palestino, que se negocie diplomáticamente un alto el fuego, pero asegurando la voz de los palestinos y no dejando el futuro de Gaza en mano de dos matones como Netanyahu o Trump, que solo pretenden burlar los tribunales o hacer negocios inmobiliarios en beneficio propio. Hay que tenerlo claro: no habrá salida limpia al drama de Oriente Medio si Occidente no se libra de su lastre colonialista y si no trata con respeto a los pueblos del sur global; a los pueblos árabes; a la Sudáfrica, hija de Mandela, que impulsó la denuncia por genocidio para que no se haga a otros pueblos lo que hicieron al suyo; al Brasil de Lula, y a la Colombia del presidente Petro, quien en un discurso histórico en la ONU recordó que la lucha por la liberación de Palestina es la lucha de toda la humanidad contra un capitalismo de barbarie dispuesto a arrasar con todo.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.