Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Sustituyen el derecho universal a cuidar y a ser cuidado por un sistema de deducciones y bonificaciones. Además, es una ley que no tiene presupuesto, sin garantías de financiación, sin mecanismos de exigibilidad y sin sanciones. Por lo tanto, al final es papel mojado; no se blindan los fondos y, al final, serán medidas prescindibles siempre que haya un cambio o un ajuste de presupuestos, como puede pasar justamente con el rearme. Por todo ello, vamos a votar que no. Muchas gracias.»