Lander Martínez HierroSumar
Diputado
«La conciliación no es una cuestión privada ni moral, es una cuestión de justicia social y de modelo de país. Un país moderno no se puede permitir que el 50 % de la población trabaje menos, gane menos o se jubile con pensiones más bajas porque el sistema sigue dándoles, por supuesto, el rol de cuidadoras. Conciliar no es permitir que una mujer deje de trabajar dos años sin pagar cuotas, sino que no tenga que elegir entre cuidar y trabajar. Corresponsabilidad no es repartir permisos a gusto de cada cual, sino asegurar que ambos progenitores los disfruten en condiciones de igualdad. Y eso es lo que hace, por ejemplo, la ley de familias que presentó el Ministerio de Derechos Sociales: establece un marco de derechos, de servicios y de tiempos que permite construir un país más justo, más igual y más libre. Por todo ello, como se imaginarán, nuestro grupo va a votar en contra de la tramitación de esta proposición, porque no necesitamos más leyes que consideren el modelo del pasado, sino políticas que miren al futuro. La conciliación no puede depender del sacrificio de las mujeres, sino de la responsabilidad compartida de la sociedad, de las empresas y del Estado. Frente a una visión de la familia como un refugio privado -que es la suya-, nosotros defendemos una visión de las familias como sujetos de derechos, con toda su diversidad y con el pleno respaldo de lo público. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.