Jacobo González-Robatto PeroteVox
Diputado
«En el segundo punto tenemos a Have Got Time, de la que el Consejo de Transparencia pidió al Ministerio que entregara información. ¿Y qué ocurrió con el Ministerio de la señora Montero? ¿Colaboró? No, recurrió. Usó a los abogados del Estado para ocultar los documentos. Y eso, señorías, de que dicen ustedes presumir no es transparencia, es encubrimiento con dinero público. (Aplausos). Y, por último, tenemos a Servinabar. Aquí hablamos de puertas giratorias -algo, por cierto, muy común en el bipartidismo, aquí creo que no hay causas superadas- cuando el exdirector del SEPI, el señor Fernández Guerrero, fue contratado por Servinabar mientras seguía sujeto a incompatibilidad. Y todo apunta a la mediación del señor Santos Cerdán, ese señor que se sentaba ahí (señala los escaños del Grupo Parlamentario Socialista), y ahora se sienta en una celda. Si eso lo hiciera otro partido tendríamos aquí montada una caza de brujas tremenda, pero como son socialistas reina el silencio del Gobierno y de sus socios. Y, mientras tanto, mientras pasa todo esto, otro caso terrible de corrupción, que es el de Sánchez Pérez-Castejón, en este caso particular David, que declara residir en Portugal, pero vive en España, trabaja -o eso se supone, aunque no sepa dónde está la oficina- en España y usa los recursos públicos de la Moncloa. En cualquier otro país esto sería un fraude, en España también, pero aquí Hacienda mira a otro lado. No es así si uno decide vender un libro por Wallapop, que ahí Hacienda es implacable, pero en el caso del Partido Socialista de Sánchez la ley no es igual para todos: a unos se les castiga y a otros se les protege. Mientras las familias sufren la inflación, el paro y los impuestos más altos de la democracia, el hermano del presidente finge vivir fuera para pagar menos y encima pretende tratarnos a todos como idiotas. ¡Menudo ejemplo! (Aplausos). Y, además, todos los socios del Gobierno, chitón, y en el Ministerio de Montero, que presume de esa justicia fiscal, guarda silencio una Hacienda que castiga al trabajador y protege al poder.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.