Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Gracias, presidente. Solo dedicaré un minuto para decir que el show de Trump intentando lavarle la cara a Netanyahu y justificar sus negocios en Gaza ha sido una absoluta indecencia. Por eso han sido tantos los trabajadores y trabajadoras que hoy han utilizado la huelga para decir alto y claro que no van a normalizar el genocidio, porque saben que si las vidas, los hospitales y las viviendas de Palestina son destruidos, nuestras vidas, nuestras viviendas y nuestros hospitales también corren peligro. (Aplausos). Se entiende que los señoritos y los frívolos no se hayan inmutado o se hayan puesto al lado de los verdugos, pero quienes viven de su trabajo, quienes pusieron el cuerpo con la flotilla no podían permanecer indiferentes y por eso han salido a las calles, por las libertades y los derechos sociales y políticos en Palestina, pero también por las libertades y los derechos sociales y políticos de toda la humanidad. Viva, por tanto, la huelga por Palestina. Visca la vaga per Palestina. (Aplausos). Y ahora sí, ministra. Usted, como millones de ciudadanos, sabe que el acceso y la seguridad en la vivienda es uno de los desafíos más acuciantes que tenemos sobre la mesa y que si no se actúa con urgencia el problema puede estallar, porque ya lo ha hecho en muchos de nuestros barrios. Usted lo decía: para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad, las cifras que tenemos sobre la mesa son un escándalo. Aunque la economía española crezca, aunque se hayan producido determinados avances, cada vez son menos las personas que pueden acceder a una vivienda en propiedad, y una gran parte de las que viven en alquiler están en riesgo de pobreza o de exclusión. Más del 40 % de los hogares que viven en alquiler destinan a la vivienda más del 40 % de su renta. Eso es casi el doble de lo que ocurre en Francia en plena crisis económica y política y muy por encima de la media europea.»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.