José María Figaredo Álvarez-SalaVox
Diputado
«El presidente del Gobierno de España facilitó (El señor Azorín Salazar: ¡Era ministro!), con relaciones con los CEO del IBEX 35, que su mujer montase un negocio desde la nada, al que ningún español habría podido llegar. (Aplausos.-La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado: ¡Nooo!). El presidente del Gobierno consiguió que al hermanísimo le regalasen un puesto de trabajo en Badajoz, un puesto de trabajo al que nunca asistió, un puesto de trabajo a pesar de ser residente fiscal en Portugal, un puesto de trabajo a pesar de ser residente fiscal y, en realidad, estar viviendo en la Moncloa, cuando todos ustedes lo sabían, y con unos privilegios que ningún español habría podido obtener jamás. Esa es la realidad. Y ese señor que viene y me dice que mi tío y no sé qué... (Protestas). Ustedes están maniobrando para que todos sus familiares y todos sus amigos se beneficien de que ustedes estén en el cargo. (Aplausos.-El señor López Álvarez: Pero ¡¿qué estás diciendo?!). Porque ustedes han seguido, y, en cuanto descubrieron que tenían una investigación encima y que les habían pillado con el carrito del helado, lo que hicieron fue cesar a Ábalos. Y, a pesar de que ustedes lo sabían, se levantaron y, como focas, estuvieron aplaudiendo durante minutos interminables. (Aplausos.-Protestas.-La señora vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, Montero Cuadrado, ríe). Usted, señora María Jesús, dijo que Santos Cerdán era uno de los mejores. ¡Uno de los mejores! Palabras literales. Eso fue lo que dijo. Y Santos Cerdán duerme en la cárcel, cuando usted sabía perfectamente todos los tejemanejes en los que Santos Cerdán estaba metido.»
Fragmento 1 de 6 de esta intervención.