Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Primera reforma: limitar a doce el número de comisiones permanentes legislativas frente a la hiperinflación actual, fruto, a su vez, de la hiperinflación ministerial creada por Sánchez de veintidós ministerios. (Aplausos). Con esta reforma, sin lugar a duda, el trabajo de la Cámara ganaría en cohesión y supondría, evidentemente, un monumental ahorro para su presupuesto. Segunda reforma: garantizar la publicidad de los informes emitidos por los letrados de las Cortes a requerimiento de la Mesa de la Cámara o de la Mesa de cualquier otra comisión, tanto si afectan al procedimiento legislativo como a cualquier otra cuestión. Y, a tales efectos, señalamos que esos informes deberán ser distribuidos automáticamente a todos los grupos sin necesidad de petición previa, como ahora ocurre, y, para su mayor publicidad, recogidos en el Boletín Oficial de las Cortes. Tercera reforma: acabar con el fraude que supone el uso de las proposiciones de ley por parte de los grupos que conforman el Gobierno. Es un fraude manifiesto que se utiliza por el propio Gobierno para evitar tener que solicitar los informes previos preceptivos, según la ley, que la materia objeto de la iniciativa debería llevar si hubiere sido objeto a su vez de proyecto de ley aprobado en Consejo de Ministros. (Aplausos). Y por eso señalamos que, una vez calificada la iniciativa por la Mesa de la Cámara y previo al debate de su toma en consideración, bastará que un solo diputado, señorías, que un solo diputado se dirija a la Presidencia de la Cámara solicitando que se remitan esos informes para que la Presidencia de la Cámara, imperativamente, tenga que cursar esa solicitud al Gobierno y el procedimiento legislativo no se inicie hasta que esos informes sean recibidos.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.