Tomás Fernández RíosVox
Diputado
«Miren, sucede con todo, con la educación, con la sanidad, con las infraestructuras y con este tema también. En España, hoy día -ténganlo claro- conviven al menos diecisiete modelos distintos de ayudas a celíacos, con diferencias abismales. Les pongo ejemplos. En Cataluña hay una serie de ayudas a los productos sin gluten. En Castilla-La Mancha las ayudas pueden llegar a 750 euros o a 1500 en la unidad familiar, si hay varios miembros afectados. En el País Vasco, 80 euros por persona celíaca empadronada y acuerdos de descuentos en supermercados. En Canarias las ayudas se canalizan a través del tejido asociativo. Y en otros muchos sitios no hay ninguna ayuda. Pero es que, además, señores populares, donde gobiernan ustedes, como en Andalucía, recientemente 100 euros de deducción en el IRPF para cada familia o, como en Castilla y León, rosco (hace el signo del cero con los dedos) pelotero. ¿De verdad a ustedes les parece esto normal? Imagínense que aparece en España, por ejemplo, un danés o un noruego celíacos y pregunta cuáles son las ayudas que tengo para su enfermedad ¿Qué le vamos a contestar? ¿Todo esto que acabo de enumerar, que depende de dónde viva? ¿Usted qué cree que pensaría ese danés celíaco? Pues pensaría lo que es, que España se ha convertido en un auténtico sinsentido, en un disparate de normas que generan españoles de primera, de segunda y de tercera división. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.