29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Pilar Vallugera BalañàERC

Diputada

«Creo que los ejemplos personales son poco relevantes y son anecdóticos, pero quiero explicar que, durante los cuatro años que fui concejala, tuve una hija, tuve un embarazo de riesgo, murió mi padre entre mis manos, ¡en cuatro años!, y jamás dejé de acudir a un Pleno. Acudí a un Pleno a los seis días de vida de mi hijo, porque era imprescindible ir a una votación esencial. Pero ¿qué mensaje enviamos a las personas cuando hacemos esto? ¿Que somos supermujeres? Nadie quiere ser una supermujer. No hay ningún interés que pueda lidiar con los intereses personales, con el dolor de la muerte o la angustia de un embarazo complicado o con el necesario cuidado que necesita una criatura de seis días. ¿Qué mensaje estamos enviando si no respetamos esto en nuestras propias vidas? ¿Cómo respetarán esto los que son administrados o representados por nosotros mismos? Hay otro elemento, destacado por la diputada hace un momento, y es esta vocación de servicio. En los municipios pequeños, nadie se pone a representar a su partido o a su agrupación de electores por dinero. Nadie. Hay una vocación, hay una voluntad de servicio, y esta voluntad de servicio se traduce en que, si no puedes estar presente, no quieres perjudicar a tu grupo y, por lo tanto, abandonas la política, y perdemos talento, perdemos sensibilidades, perdemos aprendizajes. Cada vez perdemos, porque no permitimos que el ejercicio de la política sea democrático de fondo, no permitimos que la representatividad de nuestros y nuestras electas se haga y se ejerza hasta el final.»

Fragmento 9 de 10 de esta intervención.

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