Víctor Camino MiñanaPSOE
Diputado
«Volverse o quedarse en el pueblo no es en ningún caso un paso hacia atrás. Lo preocupante es acabar en una gran ciudad con un Gobierno retrogrado, como el que estigmatiza a las mujeres que ejercen el derecho al aborto o el que equipara colgar una bandera LGTBI con colgar pancartas contra el alzhéimer o contra el cáncer. ¿Saben dónde ha sucedido esto, señorías? ¿Ha sucedido en un municipio pequeño? No, ha sucedido en Madrid y ha sucedido en Valencia (aplausos), lugares donde ahora mismo es complicado diferenciar al Partido Popular y la extrema derecha de VOX. Y, señorías de la extrema derecha, para ustedes el nacimiento de Ayoub, que era hijo de inmigrantes, el primer bebé en dieciocho años en un pueblo de 91 habitantes, Vega de Villalobos, en Zamora, fue -y cito textualmente- tenebroso. ¿Lo recuerdan, señorías de VOX? Fue tenebroso para ustedes, pero para la mayoría de España fue una gran noticia, porque la España rural no es tenebrosa, la España rural es diversa. Diputados y diputadas, esta propuesta no viene solo del Partido Socialista ni tampoco es una cosa solo de pueblos, que únicamente interesa a los pueblos; es un activismo para intentar reequilibrar las zonas urbanas hiperconcentradas y la España despoblada. Este Congreso puede poner esta tarde políticas a las canciones que cantan los chavales de Sanguijuelas del Guadiana y hacer nuestro ese Revolá, ese himno contra la despoblación, porque la medida, en conclusión, es un billete de vuelta para una generación que hizo las maletas sin mucho entusiasmo y quiere regresar a los entornos donde se respira aire puro y hay más vida. Es una mano tendida a quienes no se fueron y continúan mirándonos, mirando a esta Cámara con la esperanza de verse representados y representadas. ¿Cómo serían esas vidas si pudiesen teletrabajar desde un pueblo o desde una ciudad manteniendo sus condiciones? Esa es la pregunta que nos debemos hacer.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.