Ana María del Carmen Redondo GarcíaPSOE
Ministra de Igualdad
«Pero para los chicos la cosa no era mejor. Para los chicos, en plena dictadura, en ese autoritarismo que ustedes pretenden restaurar en España, la cosa no era mejor. Simplemente tenían que asumir su rol, tenían que asumir el estereotipo de macho que favorece la economía de casa, y poco más. Castrados sentimentalmente; castrados en cuanto a los cuidados. Por lo tanto, yo les digo a esos jóvenes: mucho ojo con a quién votan, muchísimo ojo con a quién alzan al poder, porque aquí hay un peligro real de retroceso. Esa ola reaccionaria de la que usted habla la estamos viendo en Estados Unidos, donde lo primero que se ha recortado son los derechos de las mujeres, los derechos de los colectivos LGTBI. Y de ahí a la Hungría de Orbán. Absolutamente la misma estrategia y el mismo modelo: recortar derechos a las minorías y a las mayorías, porque las mujeres son mayoría; mayoría en el mundo y mayoría en este país. Pero no lo vamos a consentir. Ustedes basan toda su ideología en la simpleza, en la simplificación. ¿Saben por qué? Porque hay que simplificar mucho. Hay que simplificar la complejidad del ser humano para poder dominarlo, que es lo único que buscan: dominar a las sociedades complejas como esta. Por eso lo primero que critican es a los inmigrantes, a las personas LGTBI y a las mujeres libres, porque no soportan la diversidad. La diversidad es lo que pone en cuestión su autoritarismo y su modelo de convivencia, un modelo de convivencia basado en el miedo, basado en la imposición, basado en la sumisión. Y creo que ya está bien. Las mujeres, sobre todo las jóvenes, y los jóvenes de este país tienen que decir basta. No vamos a comprar ese discurso del miedo, ese discurso xenófobo que nos simplifica, porque somos mucho más complejos; porque necesitamos expresar nuestra libertad y nuestro propio proyecto de vida. (La señora Aguirre Gil de Biedma: ¡La cuestión! ¡Las pulseras, las pulseras!). Para eso está este Gobierno progresista: para garantizar los derechos, para garantizar la diversidad, para garantizar la pluralidad que ustedes niegan y para defender la democracia. Porque en democracia todos y todas somos iguales, pero dentro de la complejidad, dentro del ejercicio de los derechos individuales de cada una de nosotras, de cada uno de nosotros. Y para defender esa libertad, vamos a hacer todo lo posible. Y para defender esa libertad, el Ministerio de Igualdad es esencial; ese que se quieren cargar ustedes en cuanto lleguen al Gobierno; ese que se han cargado ya en todas las comunidades...»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.