29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Josep Pagès i MassóJunts

Diputado

«Pero todo esto, toda esta crítica al Partido Popular ya la hemos hecho muchas veces, y hoy quisiera hablar aquí de otro lado de la bancada. Esta disposición final quinta me remite a la final trigésimo tercera, que hace referencia a resolver el problema de la temporalidad en la justicia. Pues bien, resulta que en el proyecto de ley resultante, el proyecto de ley de acceso a la judicatura, que modifica la ley consecuente, lo de menos es la temporalidad en la justicia porque es una propuesta para reconfigurar la justicia. El ministro Bolaños, con su habitual modestia, llegó a definirlo como la mayor transformación de la justicia en décadas. En cambio, para nosotros, el proyecto de la ley Bolaños es el ejemplo máximo de partidismo en la justicia y muestra cómo de corta de piernas era la regeneración democrática del señor Sánchez después de esos cinco días de reflexión y de retiro espiritual. La ley Bolaños no nos engaña. Mucha retórica tecnocrática y modernizadora, pero no sale de una concepción funcional y administrativista del sistema judicial, incluyendo la Fiscalía, donde casa muy bien esta disposición final quinta que ahora discutimos. La propuesta del ministro Bolaños agudiza cualquier reforma estructural sobre déficits del sistema judicial español desde el franquismo, perpetúa un modelo ajeno a la pluralidad social, a la diversidad nacional y lingüística y, sobre todo, perpetúa también la instrumentalización política de la judicatura y la Fiscalía, ahorrando así los contrapesos, los mecanismos de evaluación independientes y la rendición de cuentas de los jueces y fiscales que puede. Aún más, la propuesta del PSOE incrementa la capacidad cooperativa de los órganos que, como la Fiscalía, actúan a las órdenes del Gobierno de turno, pero no se aborda el problema de fondo, la dependencia jerárquica de la fiscalía del Gobierno. Y esto es clave, porque esta subordinación -y lo hemos vivido en nuestras propias pieles- ha sido clave en la activación y coordinación de la represión contra el independentismo. Mucha retórica reformista, pero también en el ámbito de la fiscalía el PSOE apuesta por mantener una herramienta de control político sobre la justicia, como es la Fiscalía. Cualquier reforma de la justicia tiene que pasar por una Fiscalía independiente profesionalizada y desconectada del Poder Ejecutivo. En cambio, el proyecto que ustedes presentaron, el proyecto del señor Bolaños, blinda y perpetúa la Fiscalía como brazo ejecutor del Ejecutivo. Ya lo ha sido contra nosotros con la criminalización del ejercicio de derechos fundamentales de tipo político; lo ha sido también en casos relacionados con el 1-O, también con la persecución de los CDR, con la persecución de la Mesa del Parlamento, con la persecución de los exiliados y sus entornos, o bien reinterpretando de forma prevaricadora la amnistía, y ahora también vemos cómo se utilizan las causas de corrupción que acechan al señor Sánchez. Pero no solo esto, también se pretende que la Fiscalía, si me permiten, sea una especie de agencia judicial del Estado, que llega a elaborar estrategias con finalidades políticas, promueve causas de acuerdo con esta estrategia y las impulsa o las deja de impulsar o las recupera y las vuelve a la vida según los intereses políticos del Gobierno en ese determinado momento.»

Fragmento 8 de 9 de esta intervención.

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