Ricardo Chamorro DelmoVox
Diputado
«Señorías, no hablamos de un debate teórico, hablamos del pan de cada día de millones de familias. No podemos delegar la autonomía y la seguridad alimentaria en terceros, no podemos cometer ese tremendo error. Cuando lleguen las crisis, que van a llegar, ningún país tercero va a sacrificar su alimentación para alimentar a Europa. Y la agricultura y la ganadería no se improvisan; si dejamos caer nuestro campo hoy, mañana será ya imposible recuperarlo. Eso es lo que la propia Unión Europea se obligó a garantizar mediante el artículo 39 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea: la productividad, la seguridad alimentaria, la seguridad de los abastecimientos y las rentas justas para nuestros agricultores y ganaderos. Pero nada de eso se cumple hoy con las orientaciones ecofanáticas que se pretenden imponer desde Bruselas. Por eso exigimos al Gobierno claridad y firmeza, ni discursos vacíos ni cesiones, y por eso estamos solicitando que sus señorías apoyen cinco compromisos concretos que deben defenderse en Bruselas: primero, rechazar de forma explícita la propuesta de la comisión de Von der Leyen de integrar la PAC en un fondo común y recortar más del 20 % de su presupuesto en el marco financiero 2028-2034; segundo, defender en Bruselas una PAC al servicio de agricultores y ganaderos basada en la preferencia comunitaria, la estabilidad de rentas, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural; tercero, construir una alianza con otros Estados miembros que comparten esta visión de la política agraria común para conformar un bloque firme en defensa de la autonomía europea y de la soberanía alimentaria de las naciones que la conforman; cuarto, oponerse a cualquier intento de subordinación de la política agraria común al Pacto Verde o la Agenda 2030, garantizando que sus fondos se destinen exclusivamente a fines agrarios, y no a fines ecofanáticos, y, quinto, impulsar una revisión integral de la PAC que elimine burocracia, devuelva flexibilidad nacional, priorice al productor frente a las macroestructuras agroindustriales y dé preferencia a los agricultores españoles y europeos.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.