Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Ahora vamos a deconstruir dos fábulas. La primera es la fábula de la realidad intergeneracional, que es aquella que dice que el problema de la vivienda son los boomers, es decir, los pensionistas y jubilados que se pasean por Benidorm. Ya les digo yo que no. Es verdad que es una fábula que funciona y convence fácilmente porque cualquiera puede ver en su familia cómo sus padres o sus abuelos tuvieron más fácil poder comprar una vivienda. Pero, señorías, es falso que sean nuestros mayores quienes devoran a la juventud; son los rentistas. Por otro lado, está la fábula racista, con una oratoria brillante del señor Hernández Quero, que señala a la inmigración masiva, currantes la mayoría. Pero ¡cuidado!, para que la fábula funcione bien, deben tener un discurso valiente, como el del señor Hernández Quero, que dice que el problema también son las grandes fortunas y los fondos buitre. Eso sí, solo los extranjeros. Mire, señor Hernández Quero, usted tiene una oportunidad brillante para ver si efectivamente es un verso suelto o es una persona que representa a su partido. Hoy, el Partido Popular y VOX están negociando en Valencia quién va a ser el sustituto del impresentable señor Mazón. ¿Nos hacemos una apuesta a ver cuántas medidas a favor de la vivienda pública, de calidad, asequible y barata hay en ese acuerdo? Ya le digo yo que pocas. En cambio, seguro que hay muchas propuestas para que los blancos y los negros estén separados para donar sangre, para ir en contra del Pacto Verde Europeo o para negar la violencia machista. Efectivamente, dos fábulas. La culpa es intergeneracional, de los mayores, o la culpa es de los inmigrantes, la fábula racista. Pero nunca, jamás es culpa del sistema. La culpa nunca es de Ana Patricia Botín, de los fondos buitre y de los grandes patrimonios.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.