Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«Termino, señor presidente. Para quien los datos no le gustan o quiere manipularlos, les voy a contar la historia breve de dos personas de Valencia. El domingo por la noche, con el cielo diluviando sobre Valencia, alguien volvió a llamar al timbre. Una mujer empapada explicó que había visto un anuncio en Internet que decía que ahí se vendía un piso de okupas. Al otro lado, un matrimonio de jubilados temblaba en silencio. No era la primera visita y sabían que no iba a ser la última. Antonio y Valeria, de 75 y 73 años, tienen un papel que les dice que pueden permanecer en su piso hasta 2028 gracias a la moratoria que aprobó este Congreso.»
Fragmento 5 de 5 de esta intervención.