29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Rafael Cofiño FernándezSumar

Diputado

«Para Ernest Lluch no fue fácil realizar alianzas, y no lo fue por los palos en las ruedas que pusieron los sectores conservadores de derechas en el año 1986. No fue fácil tampoco porque los propios sectores conservadores del Partido Socialista también pusieron palos en las ruedas y consiguieron un dato importante, que fue que no se hablara de sanidad privada ni se regulara la sanidad privada en la Ley General de Sanidad. Por eso, revisar cuarenta años después la Ley General de Sanidad requiere tener la mirada de Ernest Lluch, requiere no tener una mirada nostálgica y complaciente y sí una mirada crítica y valiente para reconocer lo que nos falta por hacer. Desde el año 2019 España ha incrementado su gasto sanitario público significativamente, pero seguimos con un gasto sanitario público por debajo de la media europea. Nuestro gasto sanitario privado sigue siendo alto y superior a la media europea: en pagos directos tenemos un 21 % frente al 14,5 % de la Unión Europea y los datos señalan que, desde el año 2003, ha habido un incremento del gasto de los seguros privados de un 163 %. ¿Cómo impacta externalizar los servicios públicos a la sanidad privada? Lo sabemos y lo tenemos muy claro con lo que ha pasado últimamente con el conflicto de los cribados: privatizar mata. Y esto no es un eufemismo, sino que privatizar mata. Lo que es un eufemismo es hablar de colaboración público-privada cuando realmente se habla de parasitación de lo público por la privada. Este es un proceso de deterioro muy bien conocido en algunas comunidades autónomas, como Madrid, que ha hecho una apuesta, desde hace varios años y sin ningún tipo de pudor, por la sanidad privada, pero -¡ojo!- es un proceso que avanza en otros territorios.»

Fragmento 2 de 4 de esta intervención.

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