Diputado
«Señor Sánchez, le voy a hacer solo algunas preguntas. ¿Ya le consta -insisto, ya le consta- quién era Koldo, o sigue siendo algo anecdótico? (Risas). ¿Ya le consta si Cerdán sigue siendo un socialista decente? ¿Ya le consta si alguien le dijo algo sobre el sólido Ábalos antes de cesarle y por qué lo volvió a meter en listas dos años después? ¿Ya le consta algo de todo esto, o sigue sin acordarse de nada? ¿Podría usted contestarme a tres preguntas? Primera: ¿puede asegurar que su campaña de primarias se financió legalmente y que su suegro no participó? (Aplausos.-Un señor diputado: ¡Bravo!). Segunda: ¿llamó a algún empresario pidiendo patrocinio para su esposa? (Rumores.-Un señor diputado: ¡Qué patético!). Tercera: ¿ya sabe dónde vivía su hermano, señor Sánchez? Mire, mire bien en todas las habitaciones de la Moncloa, no vaya a ser que siga por allí. (Risas.-Aplausos). En fin, para ser presidente del Gobierno hay que poder hablar mirándole a los ojos a la gente y usted solo puede hablar mirándole a los ojos a su abogado, señor Sánchez. (El señor De Olano Vela: ¡Muy bien!-Aplausos).»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.