Diputado
«Señorías, humildemente creo que hay un espacio y debe haber un espacio para la izquierda; una izquierda centrada en los problemas reales de la gente y no en el léxico; centrada en cambiar leyes, en hacer leyes que incidan, que cambien la realidad, no tuits para ser aplaudidos por fans, y que entienda principalmente que hay dos maneras de ser de izquierdas. Hay dos: una útil, pero impura y otra inútil, pero pura. Eso sí, yo lo que le pido a la izquierda es menos pureza y más cabeza, simplemente. Le pido que hablemos de vivienda para intervenir el mercado; le pido que hablemos de seguridad, sí, de seguridad, aunque incomode, sin la exageración de unos ni la negación de otros, porque es un problema que existe; que hablemos de migración, sí, de migración. Y, evidentemente, no las estoy vinculando, pero bastan cinco minutos, poner la oreja cinco minutos en un barrio o hablar diez minutos con un alcalde para saber que los flujos migratorios -como siempre ha pasado, como les pasó a mis abuelos de Andalucía llegados a Cataluña hace setenta años- son un reto para los barrios.»
Fragmento 4 de 8 de esta intervención.