Pedro SánchezPSOE
Presidente del Gobierno
«Ha intervenido en esta Cámara el señor Abascal como interviene siempre, perdonándonos la vida; amenazándome como el señor Feijóo. ¡Para lo que ha quedado la oposición de este país! Ha venido dispuesto a dar lecciones de integridad, diciendo que aquí todos somos corruptos. Si somos del PSOE, del independentismo o de cualquier formación política que apoye al Gobierno de coalición progresista somos corruptos, salvo él, que lleva escrita la palabra corrupción en la frente. Seamos francos, señor Abascal, tanto que le gusta a usted esa palabra. (Risas). De verdad, ¿puede hablar usted de corrupción, señor Abascal, cuando se pasa un año entero sin hacer nada, cobrando 80 000 euros de todos los españoles en el chiringuito que le creó la presidenta Aguirre en la Comunidad de Madrid? ¿Puede usted, de verdad, venir aquí, subir a la tribuna y dar lecciones de ejemplaridad y de regeneración democrática? Sí, claro, ya sé que usted tiene la cara muy dura. Usted puede decir eso y mucho más, lo tengo muy claro. (Aplausos). ¿Puede el señor Abascal subir a esta tribuna y dar lecciones sobre corrupción cuando su partido, el partido VOX, tiene tres sanciones del Tribunal de Cuentas precisamente por no aclarar la financiación de su organización, las donaciones? (Protestas.-La señora Romero Vilches pronuncia palabras que no se perciben). ¿Puede subir aquí, a esta tribuna, el señor Abascal a hablar de corrupción, a dar lecciones sobre corrupción cuando tiene préstamos opacos de un banco húngaro por valor de 13 millones de euros? (Protestas). Porque usted habla de corrupción cuando han sido apercibidos por donaciones de hasta 11 millones de euros, señor Abascal. Donaciones de hasta 11 millones de euros que hace su partido a una fundación de la que, ¡oh casualidad!, usted es presidente vitalicio, que es la Fundación Disenso. (Risas y aplausos). Le voy a responder yo, señor Abascal, con todo respeto: claro que usted puede hablar de corrupción porque la conoce muy bien y ha decidido utilizar ese conocimiento para taparla, para fomentarla y no para combatirla. La verdad es que tampoco nos debería sorprender a nadie porque la aprendió en la mejor de las escuelas. Hay que recordar que el señor Abascal fue militante y dirigente del Partido Popular y ahora ha decidido ir por libre y poner su conocimiento en práctica, así que le doy la enhorabuena, señor Abascal (risas), es usted un verdadero emprendedor de la política. (Aplausos). Por eso en Baleares pusieron sus votos para eliminar la Oficina de Prevención y Lucha contra la Corrupción, o por eso en la Comunidad Valenciana cerraron con su apoyo la oficina antifraude. Cuando gobiernan ustedes con sus socios del PP la lucha contra la corrupción no se refuerza, se borra simplemente del mapa. Las derechas no persiguen el cohecho ni la malversación, lo que hacen es institucionalizar todos esos delitos y, cuando ya no pueden ocultarla, cambian las reglas del juego para que nadie las investigue. Y de momento le está saliendo bien la jugada, señor Abascal, se lo reconozco, porque las encuestas, por ejemplo, prometen más escaños en Castilla y León, en Extremadura y en Andalucía, todos ellos a costa del Partido Popular. (Rumores). Y en la Comunidad Valenciana, el señor Feijóo le ha convertido a usted en la persona que elegirá al nuevo presidente de la Generalitat, si es que ustedes llegan a un acuerdo. Feijóo ha preferido que sea usted quien elija al nuevo presidente y no lo elijan los valencianos y las valencianas; se ve que los dos son igual de demócratas, esta es la cuestión. Les vuelvo a pedir que convoquen elecciones en la Comunidad Valenciana. (Protestas.-Aplausos).»
Fragmento 1 de 19 de esta intervención.