Diputado
«Gracias, presidenta. Pese a pasar aquí toda la mañana, el señor Bolaños hoy no ha querido contestar preguntas. Se ha borrado de la sesión de control de hoy. Supongo que lo ha hecho por miedo, por miedo a lo que está pasando en el Tribunal Supremo a lo largo de la última semana y especialmente hoy. Hoy es un día negro para la historia de nuestra democracia, señor Marlaska. La imagen del fiscal general del Estado sentado en el banquillo del Tribunal Supremo es de una gravedad sin precedentes, y usted lo sabe. Es la imagen de una época de degeneración política sin precedentes. Señor Marlaska, usted es juez. Sabe que el fiscal general ha tenido un comportamiento impropio de cualquier cargo público, más aún si de quien se trata es de quien debiera perseguir los delitos, y está sentado en el banquillo presuntamente por haberlos cometido. Los agentes de la UCO han confirmado en el Tribunal Supremo esta mañana que el fiscal general del Estado destruyó pruebas en su teléfono móvil, como un vulgar delincuente. Usted sabe también que es intolerable que el presidente del Gobierno irrumpa en mitad del juicio como un elefante en una cacharrería para presionar al Tribunal Supremo proclamando la inocencia de García Ortiz. ¿Hasta cuándo está usted dispuesto a tragar con todo esto? ¿No le da vergüenza que aquel juez que usted fue se convierta ahora en abogado del diablo de simples delincuentes? (Aplausos.-Un señor diputado del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso: ¡Muy bien!).»