Jaime Miguel De los Santos GonzálezPP
Diputado
«Gracias, presidenta. Reprobada ministra, otro fallo imperdonable en su sistema de seguridad, del que al menos ahora nos informa. Más fallos, más desprotección y más irresponsabilidad si cabe, y mucha más desvergüenza. ¿Y ahora lo comunican para preconstituir algún tipo de relato? ¿El de la ignominia de un Gobierno que solo manosea a las mujeres? Y no me refiero al señor Ábalos cuando hablo de manosear, o no solo. Me refiero a un Consejo de Ministros que utiliza a las mujeres con fines meramente electorales, de forma absolutamente imperdonable. Pero no solamente al Consejo de Ministros, también a los puestos intermedios. Y ahora me estoy refiriendo, señora Redondo, ministra reprobada, al señor Paco Salazar, el que estaba llamado a sustituir al reo Santos Cerdán, íntimo amigo de Pedro Sánchez, que fue denunciado por quienes tenían la mala suerte de trabajar para él, ¿sabe por qué? Por acoso sexual. Y su compañera de filas -¡fíjese si les preocupa en su Gobierno la violencia sexual!-, de comilona con él, departiendo de sus cosas. Me refiero a doña Pilar Alegría, la candidata a presidir algún día, Dios mediante, la Comunidad Autónoma de Aragón. Pilar Alegría, la que se inventa magnicidios, la que esconde orgías y la que se divierte con ma-chis-tas, y también la que prohíbe a los suyos que aplaudan al señor Lambán. (Rumores). ¿Se creen que van a olvidarse los aragoneses y las aragonesas de semejante desvergüenza? No. Ni tampoco los castellanoleoneses de que la presidenta del Partido Socialista de Castilla y León fue la que dijo aquella frase de: Bueno, si solamente alcanza el 1 % de las víctimas de violencia machista, no es preocupante. Una frase tan desvergonzada como aquella de: Si necesitan ayuda, que la pidan. Y a usted, señora ministra, se la pidieron -sí, sí, la ayuda- las trabajadoras de Cometa, los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, la Fiscalía y las víctimas. Y ahora la Fiscalía Europea la vigila de cerca, no vaya a ser que usted haya prevaricado. ¿Sabe lo que son? Defensores de las mujeres, no; un club de hampones que lo van a destruir todo. (Aplausos).»