Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Los problemas ferroviarios de Extremadura no se quedan, además, solamente en la línea que une la comunidad con Madrid. Los trenes convencionales sufren continuos retrasos e incidencias, y eso ustedes no lo cuentan. Además, sobre todo, está pasando en los peores meses del verano. ¿Alguno de ustedes ha hecho alguna vez un viaje de más de cinco horas en un tren que normalmente llega tarde y que no tiene aire acondicionado a más de 40 grados de temperatura? Pues esa es la realidad de usuarios del tren de Extremadura. Las inversiones en el ferrocarril extremeño no pueden quedarse en el tren de altas prestaciones, sino que hay que apostar por conectar la región de norte a sur y de este o a oeste, como ocurre también en el resto del territorio español. Pero también hay que conectar por tren el sur, el norte, el este y el oeste, porque no tiene sentido que Extremadura lleve desde 1984 sin una línea de tren paralela a la Ruta de la Plata. Miles de estudiantes extremeños viajan a esta última ciudad todos los años, pero no pueden hacerlo en tren. El oeste español se vacía y la falta de unos trenes dignos que lo conecten entre sí es un factor que también contribuye a esta España vaciada. La Ruta de la Plata debería ser un eje de desarrollo ferroviario y económico de todo el oeste de la península, un proyecto para vertebrar el Estado que atraviese algunas de las provincias más rurales, envejecidas y despobladas. Solamente haría falta recuperar el tramo entre Plasencia y Astorga para conectar por ferrocarril Asturias con Andalucía, a través de Castilla y León y Extremadura, sin pasar por Madrid, que es un nudo que está siempre colapsado.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.