Josep Maria Cruset DomènechJunts
Diputado
«Segunda, la incorporación de todas las enmiendas denominadas lingüísticas. Aquellas modificaciones que trabajamos en Plataforma por la Lengua y que dan cobertura a los derechos lingüísticos de los catalanes; unas modificaciones que han permitido poner el foco de los derechos en los ciudadanos y no en las empresas que prestan los servicios o venden sus productos. Para entenderlo de manera fácil; el derecho a utilizar el catalán vendrá dado por el lugar en donde esté ubicado o viva el cliente de una empresa, y no por la buena voluntad de la empresa ni por dónde sea la sede de la misma. Eso, que un catalán pueda dirigirse en catalán a una empresa de Galicia que le ha vendido un servicio o producto y que esta tenga la obligación de contestarle en catalán, eso -sea dicho de paso también- les hizo explotar la cabeza a la derecha y la extrema derecha, rasgándose las vestiduras por atrevernos a proteger así el catalán. Pero, escuchen una cosa, una empresa ha de entender que, si quiere vender sus servicios o productos para tener los dineros de los clientes catalanes, han de dirigirse a ellos en catalán. Y si no quieren hacerlo, no pasa nada, pero que renuncien a tenernos de clientes; sencillamente, o en catalán o sin nuestro dinero.»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.