Borja Sémper PascualPP
Diputado
«Termino con el señor Rufián. Sabe que esto solo nos importa a usted y a mí. Probablemente, yo le genero un problema a usted y usted me lo esté generando hoy a mí, pero sabe usted que yo le tengo cierto aprecio personal. Voy a decirlo públicamente, aunque políticamente estemos en las antípodas y le desee lo peor políticamente, en lo personal sabe usted que le deseo lo mejor. Dice usted que el castellano no está en peligro en Cataluña. Yo, más allá de esa caricatura, que tampoco la he expresado aquí, lo que estoy diciendo es que lo que está en peligro en Cataluña, lo que está amenazado y lo que está sojuzgado es la libertad de muchas familias que quieren matricular a sus hijos e hijas en su lengua materna en la escuela catalana -¡fíjese usted qué delito!- y no pueden hacerlo porque las políticas lingüísticas de los gobiernos nacionalistas se lo impiden (aplausos), y ustedes vienen aquí pidiendo diversidad y libertad, cuando en su casa, cuando en su tierra no la ofrecen a todos los ciudadanos. Claro, señor Rufián, que el català és de tots, por presupuesto que el català és de tots, como el euskera, como el gallego, como el valenciano, ¡claro que sí! Pero ¿el castellano no es de todos en Cataluña?, ¿de verdad? ¿Cuál es la diferencia? (Aplausos). Y vienen a la sede de la soberanía nacional a decirnos esto; un discurso que hace no demasiado tiempo hubiera soliviantado a la bancada socialista, hoy no lo hace. La pregunta inquietante para mí y para nuestro grupo parlamentario es por qué hoy los socialistas no se inquietan ante estos discursos. Muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.