Datos INE

29N · faltan 25 días

Tomás Fernández RíosVox

Diputado

«Gracias, presidente. Hoy estamos debatiendo un proyecto de ley presentado por el Gobierno sobre la atención a la clientela; una norma que, en teoría, debería servir para proteger a los consumidores, pero que lo que realmente pone de manifiesto desde el inicio es el completo desconocimiento que este Gobierno socialcomunista tiene en relación con la empresa privada. Una visión dialécticamente marxista, como no puede ser de otro modo con la banda que ustedes lideran, en la que el cliente se presenta como si fuera un oprimido y un explotado por parte de las empresas. Una visión que era propia del ministro Garzón, ese ministro de la nada que ya tuvimos que padecer en la legislatura pasada, y que ahora pone en práctica el señor Bustinduy que, en su caso, es el ministro de lo imposible, porque tiene el impresionante mérito de estar haciendo lo que parecía imposible: hacer bueno a su predecesor en el cargo. Esta ley es un engendro de contenido ideológico con el único propósito de dividir a los consumidores y a las empresas, criminalizando a estas últimas y, lo que es mucho peor, utilizando objetivos que no tienen nada que ver con esta ley solo para satisfacer sus fines políticos, los fines políticos de sus socios. a los que, sin duda, este Gobierno está entregado en cuerpo y alma con tal de que les mantengan un día más en el poder. (Aplausos). Miren, señores socialistas, a ver si lo entienden ustedes de una vez por todas: las empresas no son los enemigos de los consumidores; todo lo contrario, las empresas no existirían sin los consumidores. Las empresas, por mera supervivencia, están obligadas a tratar bien a sus clientes. El negocio que trata mal a sus clientes los pierde, y eso lo saben muy bien los empresarios, pero, claro, decirles esta obviedad a ustedes... A ustedes, que la mayoría no tiene una vida laboral; a ustedes, que la mayoría jamás ha pagado una nómina (protestas); a ustedes, que la mayoría ni ha pedido un crédito ni se ha jugado su patrimonio; a ustedes, que la mayoría jamás han sido autónomos. (Protestas.-El señor Guijarro García: ¡Qué sabrás tú!). Y ahora quieren ustedes explicarnos cómo deben atender... (Aplausos.-Rumores).»

¿Algo mal atribuido o clasificado? Envía una corrección.