Pablo BustinduySumar
Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030
«Por otro lado, también abordamos la renovación automática de los contratos. Todo el mundo conoce esta realidad. En la actualidad, muchos contratos suscritos, sobre todo a través de dispositivos móviles, se renuevan de manera automática, y la realidad es que hay empresas que acaban obteniendo grandes beneficios gracias a que no tengamos conciencia o se nos olvide la existencia de esa propia suscripción o que no tengamos el tiempo suficiente para decidir si seguimos requiriendo o no los servicios ofrecidos. De nuevo, para poder garantizar que todos los consumidores puedan tomar sus decisiones de forma consciente, esta ley prevé que las empresas informen al usuario con quince días de antelación a la fecha de vencimiento, un plazo durante el que se podrá comunicar la voluntad de renovación o de cancelación del contrato, de modo que todo el mundo tenga claro qué está pagando sin trucos. En definitiva, y no me voy a extender más, esta ley viene a recoger una serie de preceptos básicos que, como decía al inicio, creo que se pueden considerar de interés general y de sentido común. Y esto es así porque esta ley es el resultado de muchas horas de debate, de negociación, de intercambios y de aportaciones de la sociedad civil, entre distintos ministerios y Administraciones públicas y entre todos los grupos parlamentarios. Y con todas las dificultades propias de este tiempo, creo que esta ley es un buen ejemplo de la mejor forma de hacer política, que no es otra que servir al interés general, mejorar la vida de las mayorías sociales, responder a sus demandas y aunar voluntades para que así sea, para avanzar en cuestiones que de verdad importan. Esto es algo que ha sucedido más veces, sobre todo en el ámbito de la política social. Sucedió con la reforma constitucional del artículo 49, con la ampliación de permisos, con la ley ELA. Yo confío en que esta ley pueda suponer un símbolo de ese mismo empeño y un nuevo paso en esa dirección, y creo que esto es compatible con la gesticulación y con la legítima expresión de posiciones y estrategias políticas. Es compatible hacer eso con apoyar el interés general y las mejoras en la vida cotidiana de nuestros compatriotas. (Aplausos).»
Fragmento 8 de 9 de esta intervención.