Carina Mejías SánchezVox
Diputada
«Como les decía, la ley vuelve absolutamente igual, pero las circunstancias no. Y la verdad es que yo ardo en deseos de saber si esta ley será una de esas facturas que los diputados de Junts piensan cobrarle a Sánchez. Ardo en deseos de saberlo. Quiero comprobar si esas amenazas que vertieron ayer con tanta vehemencia iban en serio o solo eran una bravuconada más, si van a darle una derrota parlamentaria o no, o van a seguir dejando que él se burle de ustedes en esta legislatura, que ya es prácticamente agónica. (Aplausos). Por eso nosotros, con esta ley, lo que hemos hecho es presentar un veto, porque a nadie se le escapa que nosotros somos contrarios a esta ley, y lo hemos dicho con muchísima claridad: Esta ley nace del chantaje descarado. Es una ley que no existiría si Bruselas no le hubiera puesto precio al voto. Es decir, nos han dicho: Aprueben esto y les soltamos los 10 000 millones de euros de fondos europeos y, si no lo hacen, si no obedecen, no se les van a dar, en un clarísimo ataque a la libertad y a la soberanía española, que tenemos toda la necesidad de defender. (Aplausos). Esos mismos fondos europeos que -fíjense ustedes, ¡oh, casualidad!-, esta misma semana Sánchez ha empezado a repartir, además con inusitada generosidad. Ha comprometido 45 millones de euros en la COP30 para el fondo de respuesta ante los desastres, pero no para España, no, para países terceros. Es decir, a los valencianos les da absolutamente igual. Seis meses después de la dana todavía quedan 780 ascensores por reparar y muchas obras hidráulicas por hacer, pero esos 45 millones no irán a Valencia, irán a países terceros. Y ustedes siguen apoyando la acción del Gobierno en Valencia. (Aplausos). Es absolutamente indignante. Para eso no hay prisa, para eso no hay prisa y no hay titulares, es solo un cálculo político y pura maldad.»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.