María José Rodríguez de Millán ParroVox
Diputada
«Díganos, señora Díaz, ¿en qué idioma habló usted con el prófugo de la justicia hace unos días en Bruselas cuando fue a visitarle? Porque entre sus risas y su conversación amabilísima con un prófugo de la justicia no advertimos traductor alguno, y no lo advertimos porque ustedes empleaban la lengua que hoy persiguen aquí, en la sede de la soberanía nacional, la lengua de todos los españoles. (Aplausos). Son ustedes una farsa, una gran farsa, y esto es la prueba más evidente de que ustedes entienden las lenguas de España como una razón para el enfrentamiento y no como la riqueza lingüística y cultural que son. La sede de la soberanía nacional no es un mercado donde pueda transaccionarse nuestra unidad ni nuestra convivencia. Ustedes, sin embargo, la utilizan para cumplir con Esquerra, para cumplir con Junts, para cumplir con el brazo político de la ETA (rumores), para cumplir con los prófugos de la justicia y para cumplir con todo el mundo menos con los que tienen que cumplir, que son los españoles, que están viendo un encarecimiento del coste de la vida, que están sufriendo un empobrecimiento económico como no se ha visto en veinte años y que están sufriendo el desempleo, una deuda asfixiante y una inestabilidad política e institucional sin precedentes, y todo ello con una serie de leyes que a lo que vienen es a instaurar el desorden social. Ustedes no disponen de ninguna mayoría social. Ustedes, en todo caso, representan facciones, y ni siquiera eso, porque han traicionado a sus electores.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.