Tomás Cabezón CasasPP
Diputado
«Repasemos algunos de los compromisos del Gobierno en materia de reto demográfico. Prometieron la España a 30 minutos, es decir, que en 30 minutos tendríamos todos los servicios cualquier vecino de España. Si hay que esperar días para que nos respondan solo a una sola llamada, imagínese para cumplir este compromiso. Prometieron el estatuto básico del pequeño municipio, cuatro ministros lo anunciaron -el señor Iceta, la señora Darias, el señor López y el señor Torres, el ministro rodeado de corrupción, pero que se parapeta en que parecía no usar a mujeres explotadas-, cuatro ministros, cuatro anuncios y el estatuto guardado en un cajón. Prometieron convocar regularmente las ayudas de innovación territorial, y hoy, 18 de noviembre, siguen sin convocarse. ¿Les parece serio, señores socialistas? Prometieron aprovechar el teletrabajo para atraer a jóvenes y llevan cuatro años sin aplicar su propia ley de teletrabajo. Prometieron el despliegue de banda ancha, pero no solo hay municipios esperando, sino que los municipios estamos recibiendo que esas ayudas y ese despliegue no se va a realizar. Y se lo digo de primera mano. Fuimos el otro día a una reunión con el subdelegado del Gobierno porque en toda mi comarca han decaído todos los proyectos y, como siempre, el Gobierno escondido. Prometieron una estrategia nacional, y llevan siete años gobernando, pero aún la están elaborando. Prometieron transporte, y su plan inicial eliminaba más de mil paradas; si no llega a ser por la enmienda del Grupo Popular, a todos los vecinos de la España rural nos dejarían tirados. (Aplausos). Prometieron desbloquear regadíos, y siguen atascados. Prometieron prevenir incendios, pero la señora Armengol tiene congelada la ley de montes de socios, imprescindible para ordenar miles de hectáreas cuyos propietarios ni siquiera se conocen. (Muestra un documento). Y prometieron financiación justa, y han creado una financiación a la carta para unos -para los de siempre- y migajas para el resto. Y, por supuesto, prometieron aprovechar las ayudas al funcionamiento que Europa nos posibilitó. Autorizó un 20 % para Soria, Cuenca y Teruel, y era la oportunidad histórica para atraer empresas, aliviar costes laborales, incentivar contratos y favorecer el emprendimiento. ¿Y qué hizo el Gobierno? Pues aplicar el 1 %. El 1 %, han oído bien. Convertir una oportunidad histórica en una broma. Con el 20 %, hoy estaríamos hablando de centenares de empleos nuevos y decenas de empresas con capacidad de instalarse en nuestras provincias. Pero prefirieron perder la oportunidad que reconocer que el Partido Popular llevaba razón. (Aplausos). Prometieron vivienda rural, y el contraste es igual de claro: no hay plan, ni incentivos, ni estrategia de retorno, no hay ayudas para adaptar viviendas para jóvenes, no hay bonificaciones fiscales y, sin vivienda, no hay jóvenes, no hay familias y no hay futuro en el medio rural. Si me permiten, yo creo que, después de tanto prometer, se me viene a la cabeza un refrán muy popular: prometer y prometer... Y ahí lo dejo, señores socialistas. (Aplausos).»
Fragmento 6 de 7 de esta intervención.