Jorge Pueyo SanzSumar
Diputado
«Otra genialidad que dice esta proposición de ley del Grupo Popular -esto no lo han comentado antes, pero es curioso-: exigiremos a los ciudadanos que hagan cursos de formación en emergencias. Bien, yo les hago una contrapropuesta, señorías del Partido Popular, y la tengo aquí escrita. Donde pone dar 'cursos a los ciudadanos', que ponga 'les daremos primero un curso a Azcón y Mazón, que no saben ni que existen los protocolos de emergencia; y, asimismo, en clases de refuerzo, estará la consellera de Emergencias Valencianas, Salomé Pradas, porque en su última prueba o examen dijo que no sabía nada de emergencias y que no sabía que se podían enviar los mensajes de ES-Alert'. Con la riada del río Aguasvivas, lo que hacía falta era, precisamente, que Azcón activase la UME rápidamente, y lo que hizo fue utilizar a los bomberos forestales como peones para todo, pero cobrando como si solo fueran bomberos forestales. Pedimos que cobren como merecen los bomberos de SARGA. Cuando visité la zona de Azuara, la gente se preguntaba, además de dónde estaba Azcón, que por qué los pontoneros no habían planteado puentes logísticos en Belchite y en Azaila. Esta gente ha tenido que aguantar medio año de carreteras cortadas. Medio año. La intervención de la UME puede solicitarse, como saben, sin llegar a la intervención del Gobierno central, si se hace bien. Es más rápido. Esto es matar moscas a cañonazos y, además, una majadería. Pero para eso, para poder convocar a la UME y que intervenga, hay que estar a los mandos de la nave, no a los mandos de un cubata. Pero en el PP, que realmente están preocupados y se les nota que están preocupados, hacen esta ley porque saben que la emergencia climática es real, que tendremos más incendios forestales, más danas, más trenes de tormentas; y lo que quieren es lavarse las manos. Señorías del PP, si no quieren gobernar, no se presenten a las elecciones. (Aplausos). De hecho, el PP propone que las emergencias sean competencia estatal porque sus gobiernos autonómicos han demostrado que son un peligro para la vida.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.