Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«Respecto a la alta velocidad, los extremeños y extremeñas han escuchado durante años promesas y más promesas de los distintos Gobiernos de España. Han pasado veinticinco años desde que José María Aznar dijese que Extremadura tendría el AVE en el año 2010. Las obras no comenzaron hasta 2008 y, a pesar de la imposibilidad de terminarlas en plazo, se siguió mintiendo a Extremadura. Después de 2010, se dijo que llegarían en 2015; luego, en 2018; luego, en 2019, en 2021 y, ahora, en 2034. El oeste peninsular sufre una desconexión que no es fruto de la casualidad. Es una política planificada de vaciamiento y abandono de las periferias. Los problemas ferroviarios de Extremadura no se quedan en la línea que une Extremadura con la Comunidad de Madrid; los trenes convencionales también sufren continuos retrasos e incidencias y no cuentan durante los meses de verano con aire acondicionado o con máquinas expendedoras donde comprar sencillamente una botella de agua. Y yo les hago una pregunta: ¿alguno de ustedes ha hecho alguna vez un viaje de más de cinco horas en un tren sin aire acondicionado, a más de 40 grados de temperatura? Pues esa es la realidad que sufren los usuarios del tren de Extremadura.»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.