Borja Sémper PascualPP
Diputado
«Las Cortes Generales ya permiten el uso de las lenguas cooficiales autonómicas, en este Congreso sin ir más lejos, con naturalidad en referencias, citas, frases o párrafos breves autotraducidos, y eso nunca ha sido un problema. En el Senado, el reglamento se reformó para permitir que, en supuestos tasados y en consideración a su condición de Cámara de representación territorial, las lenguas oficiales autonómicas tuvieran un papel, y es razonable que sea así. Nosotros, como diputados, estamos aquí hoy en representación del conjunto del pueblo español y no solo en representación de una de sus partes. Esta Cámara, señorías, representa la soberanía nacional, lo común, y en estos tiempos conviene también recordar estas obviedades. En cualquier lugar del mundo, en cualquier circunstancia, cuando se reúne un grupo de personas y hay una lengua común a todas ellas se recurre a esa lengua, en el caso de que haya voluntad de entenderse. La riqueza cultural española tiene unos adversarios claros y poderosos: quienes pretenden convertir esa riqueza cultural en un problema. El objetivo de esta reforma, y en realidad el objetivo político central del independentismo, no es defender la lengua propia, sino negar la existencia de la lengua común. En su lógica, si nada común es relevante, ¿para qué vamos a seguir juntos? Es importante entender que, como el objeto del independentismo es la deslegitimación de las instituciones, el espectáculo ilegal del martes y de hoy no solo son un medio, sino que también son un fin en sí mismo. No voy a entrar a profundizar demasiado en lo evidente, todos lo conocemos: que tenemos una lengua común que podemos usar para discutir nuestros problemas comunes y que es una lengua hablada por más de 400 millones de personas en el mundo; y que, además de esa lengua común, tenemos también otras lenguas que usamos en los territorios donde se hablan, y que después de más de cuarenta años esas lenguas tienen el mayor apoyo institucional de la historia. La otra cara de la moneda de esta enumeración es que hoy, aquí, quienes niegan la realidad y la pluralidad lingüística en su tierra, en el lugar donde fueron elegidos diputadas y diputados, quienes niegan la presencia del castellano en las instituciones, quienes niegan a las familias el derecho legítimo a poder matricular a sus hijos en su lengua madre nos vienen a dar aquí lecciones de plurilingüismo. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 7 de esta intervención.