Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Y esta privatización, señorías, también tiene su expresión más cruda en el caso del aborto. Qué casualidad que sean justo también Madrid y Andalucía las que más han desterrado a las mujeres para que se vayan a abortar a la privada. Madrid solo cubre un 0,5 % de las interrupciones voluntarias del embarazo en la pública y Andalucía un 0,2 %. Además, la señora Ayuso ha decidido situarse en abierta rebeldía contra la ley del aborto. Y no, no es la enésima rabieta estéril contra el Gobierno de España ni tampoco es el enésimo movimiento tectónico que le quiere hacer al señor Feijóo; es un ataque frontal, consciente y programado contra los derechos de las mujeres (aplausos), un ataque frontal que está coordinado con las políticas de Orbán, de Trump y de toda la internacional ultra. Señorías del Grupo Popular, ¿ustedes cómo llaman a aquellos que no cumplen la ley? ¿Cómo llaman a quienes no cumplen la ley, quienes se muestran en rebeldía con cumplir la ley? La ley del aborto, la ley de la vivienda, la ley de la memoria histórica. Mire, yo me he ido a ChatGPT: ilegal, delincuente, infractor y transgresor. Pero es que también le he preguntado a ChatGPT cómo se llama a aquellos que blanquean y que justifican a los ilegales, delincuentes, infractores y transgresores: encubridores, cómplices morales, justificadores, blanqueadores y apologistas. Pero es que en el caso del aborto, además, señorías, son ustedes hipócritas, porque todas las mujeres abortamos; también las de su bancada, ustedes, sus hijas, sus amigas y sus parejas. La diferencia es que ustedes, como la señora Ayuso, y como hace cincuenta años, pueden permitirse ir a abortar a Londres y mandan a las demás mujeres -como la señora Ayuso- a abortar en clandestinidad. La señora Ayuso decía el otro día: Salgan de nuestras cabezas, y nosotros le decimos: No, señorías, salgan de nuestros cuerpos. Nosotras estamos donde debemos estar, en el lado correcto de la historia, al lado de la libertad, al lado de los derechos y al lado de las mujeres. (Aplausos).»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.