Rafael Cofiño FernándezSumar
Diputado
«Dice: Quería empezar mi discurso haciendo alusión a mi desencanto con la política desde hace tiempo; un desencanto al que nos han llevado tanto a mí como a millones de españoles ustedes, con su comportamiento y forma de actuar. Ojalá hoy sea un punto de inflexión y se demuestren a sí mismos que son capaces de ponerse de acuerdo, respondiendo así a una gran demanda de sus ciudadanos de una vez por todas, y no tengamos que despedir a más compañeros que lucharon como yo por ver esta ley funcionando. Yo soy enfermo de ELA en fase avanzada, enfrentándome a esta cruel enfermedad desde hace algo más de once años; porque, como dice míster Unzué, ya no estoy ni en la prórroga de la enfermedad, estoy en los penaltis. La llegada de la ley de una vez por todas a los hogares a mí no me curará, pero sí que curará, de alguna manera, a mi familia, a mi mujer y a mis hijos, a los que la ELA les está arrebatando buena parte de sus vidas. Es probable que yo no tenga mucho tiempo para disfrutar de esta, pero me sentiré tremendamente orgulloso de haber formado parte de todo esto para beneficio de todos los que vendrán por detrás. También pienso en aquellos enfermos que viven solos o que económicamente hasta la fecha no se podían permitir una traqueotomía como la que me acompaña para poder prolongar sus vidas si así lo desean.»
Fragmento 4 de 6 de esta intervención.