Marc Lamuà EstañolPSOE
Diputado
«Estos días asistimos al paroxismo de la desorientación que sufre el PP, una desorientación que favorece el pánico, el miedo, el miedo que tienen a VOX, miedo y necesidad intrínseca, porque solo les queda la ultraderecha para poder acceder al poder, y lo hemos visto en toda España. Bien, les queda -ya lo saben- la ultraderecha, siempre que el señor Sémper siga hablando castellano como Dios manda. Qué vergüenza que los únicos que se quieren asociar con ustedes sean quienes quieren laminar nuestras instituciones democráticas, quienes quieren deshacer el camino de nuestras autonomías, quienes, en resumen, quieren volver a momentos en que la libertad en España era cosa de muy pocos, aquellos que, como Blas Piñar, creen que esto de la democracia es muy caro y que esto de las autonomías es un gasto inútil. Solo entendiendo esta soledad podemos comprender algunos viajes y encuentros, esforzados y discretos, de González Pons estos días, reuniones que serían motivo de aspavientos y gritos por parte de la bancada popular de ser realizados por cualquier otro grupo parlamentario de esta Cámara. Por cierto, nos gustaría -por qué no- saber el motivo, la intención y todo lo que se habló en estos viajes, que seguro que sería muy curioso de saber hoy y aquí. Porque hasta hoy, para todos los partidos independentistas y nacionalistas de España, no ha habido nada más rentable que pactar con ustedes gobiernos de España. Se lo podemos preguntar a los que hicieron los pactos del Majestic, por ejemplo. No estuvo nada mal. El PP pasó -recuerden- de corear en Génova aquello de 'Pujol, enano, habla castellano' a que Aznar en dos semanas hablara catalán en la intimidad. Eso sí fue un hito memorable del plurilingüismo nacional (aplausos) y no la implantación de las lenguas en el Congreso.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.