Alberto Ibáñez MezquitaSumar
Diputado
«De 2008 a 2024, la gente que solo tiene una casa ha decrecido un 4 %, mientras que la gente que tiene entre seis y diez ha incrementado un 53 %. El problema es que podemos empatizar mucho con la enfermera que vive en una caravana, con el joven que con 35 años vive con sus padres o con la persona de 70 años que comparte piso, pero si no nos atrevemos a tocar a los de arriba, a los que acaparan, no va a servir absolutamente para nada. Hoy, señorías, no vamos a hablar de política de vivienda, entre otras cosas porque comparto con la mayoría de ustedes que esta es una competencia exclusiva de las comunidades autónomas y, también, porque demasiadas veces se ha confundido la política de vivienda con política inmobiliaria. Hoy, señorías, vamos a hablar de la transformación de las viviendas en activos financieros y de cómo un derecho básico, como es un techo, un refugio o un hogar, se ha convertido en la principal fuente de especulación y de rentabilidad de los mercados. Hoy, la compraventa por parte de empresas, sociedades y fondos buitre es más del doble que en el mejor momento de la burbuja del 2008. Si no me creen, solo tienen que coger su teléfono móvil, entrar en Idealista y verán que la mayor parte de anuncios son de empresas y de fondos buitre. Una gran acumulación en pocas manos que obedece a un cambio radical, sin debate previo, por imposición de la troika como contraprestación al rescate europeo a la banca española. Una revolución legislativa que supuso que hoy seamos el segundo país del mundo en socimis, con una capitalización media de 116 millones de euros. Insisto, 116 millones de euros, porque luego vendrán a decir que son pequeñas empresas hermanitas de la caridad. La aprobación de las golden visa permitió la entrada de -ojo- 5000 millones de euros extranjeros entre el año 2018 y 2022 para comprar casas a cambio del permiso de residencia. Por no hablar de que entre el paquete para el rescate estaba la precarización de los derechos de los inquilinos en la modificación de la LAU en el 2013. Y por no decir que dejaron que hoy, según el INE, 350 000 pisos sean apartamentos turísticos legales. No vamos a entrar en los ilegales. Esto supone haber detraído del mercado el 10 % de los pisos que deberían estar en alquiler. Y la guinda en el pastel fue que diferentes Administraciones -la mayoría del Partido Popular- vendieron de forma masiva el parque público de vivienda a grandes fondos como Goldman Sachs y Blackstone. (Aplausos). Una jugada redonda.»
Fragmento 2 de 8 de esta intervención.