Esther Gil de Reboleño LastortresSumar
Diputada
«Buenas tardes, presidente. Señorías, hoy es un día de luto. Y me congratulo de ver aquí a la mayoría de los diputados y diputadas de VOX. Eso quiere decir que no van a ir a la manifestación porque no creen en la violencia machista. Cada 25 de noviembre nos obliga a mirar de frente hacia una verdad incómoda, pero innegable: la violencia machista existe; existe y sigue siendo una de las heridas abiertas en nuestra sociedad democrática. No es un debate teórico ni una disputa partidista, es la realidad cotidiana de millones de mujeres. Algunas han sufrido agresiones terribles, silencios forzados; otras cargan con el miedo, con el acoso, con la indiferencia. Todas, de una u otra forma, sabemos lo que significa convivir con el machismo y por eso hoy hablo por ellas, por las que no están y por las que aún no saben que necesitarán a las instituciones, a unas instituciones que estén a la altura. Pero hoy quiero centrarme en la violencia que sufren nuestras niñas, nuestras adolescentes y nuestras jóvenes, porque la pregunta no solo es si existe la violencia machista, que existe, sino por qué una parte creciente de nuestros chicos jóvenes piensa que no existe, por qué rechazan el feminismo, que es el movimiento de justicia social más potente del siglo XXI.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.