Montserrat Bassa CollERC
Diputada
«Es también la lengua en que vivo o realmente intentaría que así fuera, procuro hacerlo. Pero ¿saben qué pasa? Que no es fácil vivir en mi lengua en mi propia tierra; de hecho, es imposible. No puedo leer los ingredientes de los productos ni los prospectos de las medicinas ni puedo ver todas las películas y series en catalán. Incluso, como sentenciaba en un mensaje póstumo la estimada lingüista Carmen Junyent, incluso no puedes morir en catalán. ¿Se imaginan ustedes que un castellano sale a cenar en su pueblo y no encuentra una carta en castellano o que vaya al médico y no le puedan atender en castellano? ¿O que venga aquí, a este Congreso, y le prohíban hablar en castellano? ¿Verdad que no les parecería normal? ¿Por qué entonces tiene que ser normal para un catalán o una catalana? ¿Quizás es menos nuestra lengua que la suya? ¿Quizás somos nosotros menos que ustedes? El catalán solo avanza cuando las leyes dependen del voto de los partidos catalanes, de ahí las iniciativas de Esquerra Republicana durante décadas para garantizar su uso, como hemos hecho reclamando la oficialidad de la lengua catalana en Europa desde el año 2004, repito, desde 2004; como hicimos consiguiendo el reconocimiento de la lengua de signos catalana; como hicimos con la ley de audiovisuales; como estamos haciendo hoy aquí y ahora. Y es que estamos hartas de pedir permiso o perdón para hablar nuestra lengua, para existir. Y si hoy reclamamos hablar nuestra lengua no es para venir aquí a reformar el Estado español, lo hacemos porque hasta que no llegue nuestra independencia definitiva, Esquerra Republicana seguirá luchando, seguiremos batallando por el reconocimiento de nuestros derechos.»
Fragmento 6 de 9 de esta intervención.