Cayetana Álvarez de Toledo Peralta-RamosPP
Diputada
«Me ha llamado soberbia, ultra, facha, altiva, ¿y habla de salvajismo dialéctico? ¿Pero usted se ha visto en el espejo? ¿Usted se pone estas intervenciones cuando se va a casa? (Aplausos). ¿Revolución del respeto, dice? Aprenda usted un mínimo respeto y respétese a sí mismo. Segundo, la verdad. ¿Y lo de Ábalos? No me lo ha aclarado. ¿Mentira o verdad lo de Sánchez y el caserío de Otegi y Cerdán? Cuando suba, lo aclara. Tercero. Cuando dicen ustedes que García Ortiz, fiscal general, dice la verdad, ¿sabe lo que están diciendo? Que el Supremo miente; eso es lo que están diciendo ustedes: que el Supremo miente. Tenga usted el coraje de decirlo acá arriba. (Aplausos). Mire, señor Bolaños, yo defiendo la presunción de inocencia: la de Begoña Gómez, la del señor Ábalos, la del señor Cerdán, la del hermanísimo. Todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero mi obligación, nuestra obligación, es juzgarles a ustedes de acuerdo con los parámetros que ustedes mismos han fijado. Y yo le traigo hoy aquí dos documentos; los conoce muy bien. (Muestra un documento). El primero es el discurso de Pedro Sánchez en la moción de censura contra Mariano Rajoy. Leerlo es un ejercicio insoportable para cualquiera con un mínimo de aprecio por la política, por la dignidad de este oficio, por su derecho y su obligación -el de la política- de merecer la confianza de los ciudadanos. Todo lo que ahí se dijo fue falso, fingido y fraudulento; todo.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.