29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Alda Recas MartínSumar

Diputada

«Vamos a hablar como si lo que nos pasa a las enfermeras, que somos 320 000, fuese una enfermedad, y además que fuese crónica. ¿Qué síntomas tenemos? No acceso a los puestos de decisión y de gestión, un infrarreconocimiento, bajos salarios. Las pruebas clínicas son claras: test de visibilidad negativo, no reconocimiento, salarios por debajo de los valores esperados, condiciones laborales no acordes con las responsabilidades y unos determinantes sociales que han provocado que esta enfermedad sea más grave, que son el género -casi el 86 % de las enfermeras somos mujeres dirigidas por hombres- y el poco compromiso político. Pero, claro, hay tratamiento. ¿Cuál es el tratamiento? Primero, oportunismo, prohibido por prescripción de todos los sanitarios y, segundo, compromiso real. Y hay muchos más tratamientos: buenos salarios cada mes, reconocimiento, estabilidad, formación e investigación y, sobre todo, una pastilla de respeto para toda la vida hacia los sanitarios por y para todos. Desde el Ministerio de Sanidad se han dado pasos firmes. Se ha creado por primera vez un comité de cuidados dirigido por enfermeras, con más de treinta asesoras, que justo están trabajando por lo que llevamos demandando tantos, tantos y tantos años. Se ha conseguido consensuar con las comunidades autónomas y las sociedades científicas un marco estratégico de cuidados justo para estos temas. Pero hay un tratamiento mucho más innovador que tenemos entre manos y que solucionará mucho de lo que estamos hablando aquí. Como les gustan los juegos, a ver si lo adivinan. Se trata de una ley que lleva veinte años sin actualizarse. Esta sí afecta a la inmensa mayoría de los sanitarios, porque el EBEP, del que estamos hablando aquí, afecta a una parte pequeña, que es importante, pero la gran mayoría, un 95 % de los sanitarios, somos estatutarios y nos regimos por otra norma. El Ministerio de Sanidad ha tomado la decisión de abrir ese melón -para mí demasiado maduro- y trabajar en él para, entre otras cosas, clasificar a los profesionales, a todos. Así, se clasificará según créditos de formación: las TCAE estarán en un grupo; los técnicos superiores, en otro; las enfermeras, en otro (aplausos); enfermeras especialistas, en otro; grados largos, en otro; y los médicos, en el grupo 8, que es el grupo que está más arriba, porque tienen más créditos de formación. Según te formas, así te clasifican, y eso es lo más justo que existe. Además, podrá acceder a puestos de gestión y dirección cualquier persona que tenga la formación necesaria.»

Fragmento 3 de 5 de esta intervención.

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