Llanos De Luna TobarraPP
Diputada
«Presidente, diputados. En primer lugar, quiero dar la bienvenida al Congreso en nombre de mi grupo a la delegación del Parlamento cántabro, que hoy nos trae la propuesta de reforma del texto refundido del Estatuto Básico del Empleado Público. Esta propuesta que hoy debatimos debería haber sido abordada por el Gobierno de la nación tanto por la materia -ya que afecta a todos los cuerpos y escalas de los subgrupos A1 y A2- como por razón del territorio -ya que afecta a toda España-. Por tanto, no debería haber sido planteada por una comunidad autónoma, aunque hayan querido resolver un problema y suplir de esta manera la ineficacia, la dejación y la ineptitud del Gobierno de Sánchez. El propio TREBEP, en la disposición final cuarta, preceptúa que la ordenación, planificación y gestión de los recursos humanos contenidos en este texto se han de mantener hasta que se dicten leyes de función pública y sus normas o sus reglamentos de desarrollo. Es decir, que la reforma que ustedes nos proponen debería abordarse en la ley de función pública, una ley que está paralizada en la Comisión de Hacienda y Función Pública desde hace más de año y medio. ¿Por qué está paralizada? Pues se debe fundamentalmente a dos razones. Una, que este Gobierno agonizante no tiene los votos de sus socios de investidura para poder aprobarla, y lo que hace es paralizar su trámite y su debate, con lo cual está impidiendo y le está hurtando la competencia legislativa a esta Cámara (aplausos), lo cual es una grave injerencia del Poder Ejecutivo en el Poder Legislativo, es un ataque frontal a la separación de poderes y, por tanto, a uno de los principios fundamentales de nuestra democracia. La otra razón es el inexistente interés del Gobierno por el sector público, al que han asaltado para convertirlo en un mero instrumento de colocación, bien sea para amigos, familiares, fontaneras o acosadores sexuales como Salazar, lo cual me repugna como mujer, como funcionaria y como política. (Aplausos.-Varios señores diputados: ¡Muy bien!). El ministro de Función Pública, el señor López, es el quinto en asumir esta competencia desde que llegó Sánchez, que ha convertido el sector público y a sus empleados en una suerte de comodín que se puede intercambiar, y de relleno, para otras competencias ministeriales; eso es lo que han hecho con esta materia. El señor Óscar López se dedica más a ser candidato de la Comunidad Autónoma de Madrid y de hacer oposición a la señora Ayuso que a los problemas de los empleados públicos.»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.