Martina Velarde GómezPodemos
Diputada
«Con todo esto, señorías, convertimos la red mayorista pública en una palanca de ordenación del mercado. Pero esta red de distribución necesita un complemento imprescindible, que es la red pública de supermercados de cercanía, los supermercados de precio justo. ¿Y para qué sirven estos supermercados públicos? Para garantizar alimentos básicos a precios estables y accesibles, para apoyar a los agricultores y a los ganaderos locales mediante la compra regular y directa, para ofrecer alternativas reales en barrios y en pueblos donde solo hay oligopolio o desabastecimiento, como decía antes, y para crear un espacio donde el interés público prevalezca sobre el margen de beneficio. Estos supermercados pueden ser gestionados por los ayuntamientos, las entidades públicas o mediante fórmulas público-cooperativas, pero con una premisa: garantizar los precios justos y no competir por maximizar los beneficios. En Francia, en Italia y en varios países nórdicos, señorías del Grupo Popular, hay tiendas municipales y redes de distribución pública. No nos estamos inventando nada, son herramientas que ya están probadas, que funcionan, que están maduras y que son compatibles justamente con el mercado, porque lo que hacen es introducir equilibrio allí donde el mercado falla.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.