Jorge Campos AsensiVox
Diputado
«Muchas gracias, señor presidente. Proposición de ley orgánica de garantía del plurilingüismo y de los derechos lingüísticos de la ciudadanía ante las instituciones del Estado. Señorías, voy a traducir este título tan pomposo, escrito en lengua cínica, a lengua española. Significa proposición de ley orgánica para acabar con el español como lengua oficial y común de todos los españoles y pisotear los derechos de los ciudadanos en toda España, así como lo llevamos haciendo desde hace décadas en las comunidades autónomas. (Aplausos). Esta es la realidad. Señorías, después de haber leído la ley y haber escuchado a su proponente, veo totalmente necesario aclarar una serie de conceptos básicos. Solo tener que aclararlos demuestra a qué nivel de indigencia cultural, intelectual y política ha llegado la izquierda separatista. A ver, de la forma más llana posible, para que lo entiendan. En España solo existe una nación, la nación española. (Aplausos). España no es un Estado plurinacional. Nunca ha sido un Estado plurinacional y -ya les advierto- nunca lo será. España está formada por regiones o comunidades autónomas y en algunos de estos territorios se hablan lenguas regionales, no nacionales, porque no son naciones. Estas lenguas solo se hablan en estas regiones, y en algunos casos ni siquiera en todo su territorio. Por tanto, la única lengua nacional, que además es la única oficial en toda la nación, es el español, el castellano, como lo denomina la Constitución, lengua oficial del Estado, lengua común de todos los españoles, la que todos ustedes entienden, la que todos ustedes hablan, sin pinganillo, la que utilizan ustedes (aplausos), ustedes mismos, los firmantes separatistas de esta declaración, la que hablan ahora al salir. Esta es la lengua española, esta es nuestra lengua común. Y esta proposición de ley es un claro ejemplo de la utilización política de las lenguas por parte del separatismo para acabar con todo lo que nos es común. Hay que tener poca vergüenza para que aquellos que llevan décadas pisoteando los derechos y las libertades de los hispanohablantes en los territorios bilingües vengan aquí a hablar de garantizar derechos lingüísticos. (Aplausos). No tienen ni un mínimo de vergüenza. (El señor Salvador i Duch se da palmaditas en la mejilla).»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.