Diputado
«Señor Sánchez, ¿cuál es el balance de su acción de gobierno? Antes de que me dé una respuesta que no se van a creer ni los que están detrás de usted, porque ya no le cree nadie, déjeme que le haga un resumen pequeño, en cuatro puntos. Uno, corrupción. En esto, usted es capaz de generar más tramas que Netflix. Luego afirma no saber nada. No sabe nada de los negocios de su mujer, no sabe nada de los manejos de su hermano; nada de Ábalos, nada de Cerdán, no sabe nada de Koldo, aquellos con los que compartió el habitáculo de un vehículo durante miles de kilómetros. Aunque esto de la amnesia debe ser algo familiar, porque su hermano ni siquiera recordaba dónde estaba el puesto de trabajo que le habían creado, dónde tenía que ir a trabajar. Dos, ruina y colapso de los servicios públicos, porque, mientras ustedes y su entorno se reparten el dinero, los jóvenes españoles no pueden ni siquiera alquilar las casas que construyeron sus abuelos. Los hospitales están colapsados como consecuencia de la atención masiva a miles y miles de inmigrantes ilegales que ustedes han traído (rumores) y el fanatismo verde con el que ustedes condenan a la sociedad no sirve para descarbonizar la economía, sino para carbonizar los bolsillos de las clases medias y de los españoles más humildes. Porque parece que ustedes quieren un campo sin agricultores y sin ganaderos, que pretenden una economía sin pymes y sin industria, y me atrevo a decir que incluso quieren una España sin españoles. Y eso me lleva al punto tres, inmigración masiva e inseguridad, a la que ustedes han condenado a los españoles, muy especialmente a las mujeres. Y mientras usted intenta olvidarse de quién es Paco Salazar y de quién es el presidente sanchista de la Diputación de Lugo, las mujeres están en peligro, porque han aumentado las violaciones en España desde que usted llegó al poder. Cada vez hay más mujeres en España a las que se las condena a vivir en cárceles de tela. Usted ha convertido al Gobierno de España en el único que se opone a las deportaciones de inmigrantes ilegales en toda Europa. Y, cuatro, la traición. Todo este catálogo de fechorías que he relatado -son muchas menos de las que usted ha cometido porque el tiempo que hay para intervenir es el que hay- lo ha hecho de la mano de los enemigos de España, señor Sánchez, para permanecer un minuto más en el poder y para seguir huyendo de la acción de la justicia. Para nada más. (Aplausos).»