Diputado
«Gracias, presidenta. Señor Bolaños, ya lo vaticinó usted: el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Y ahí lo tiene, doscientas páginas de una sentencia del Tribunal Supremo que es demoledora (rumores) contra su Fiscal General del Estado: condenado, inhabilitado, fulminado. Ese es su sitio, el de los delincuentes. Y ahí le ha puesto el tiempo, como usted acertadamente predijo; le ha puesto el tiempo y el Tribunal Supremo. Álvaro García Ortiz es el primer Fiscal General del Estado de la historia condenado. Siguen ustedes batiendo todos los récords, engordando su museo de los horrores. De la mano de García Ortiz, debería irse usted también, que lo ha defendido hasta el final, haciendo un ridículo histórico. Ayer veíamos al presidente del Gobierno en un acto del Partido Socialista criticando y atacando al Tribunal Supremo y defendiendo al condenado. ¡Qué vergüenza! Usted dijo aquí, en la última sesión de control, respetar las decisiones judiciales, y ayer veíamos al presidente de su Gobierno, a su presidente, criticarlas. ¿Qué le parece? (Aplausos).»