Diputado
«El Fiscal General del Estado era tan brillante, tan brillante, tan brillante que el Tribunal Supremo ha decidido inhabilitarlo por delincuente. (Aplausos). Señor Bolaños, váyase a tomarle el pelo a otra gente. García Ortiz -y leo textualmente- quebrantó su reforzado deber de reserva sin justificación. Eso es lo que dice la sentencia del Tribunal Supremo. Y lo hizo para atacar a una rival política y favorecer a Pedro Sánchez, al dictado del Gobierno del que usted forma parte, destruyendo su teléfono móvil y borrando su correo electrónico para evitar la acción de la justicia. Ese es su patrocinado. Usted es tan brillante como secretario federal de ética como ministro de Justicia. Usted no veía nada, usted no se enteraba de nada: no sabía los negocios de Begoña en Moncloa; no conocía qué hacía el hermano de Pedro Sánchez escondido en el palacio; no sabía lo que hacía Ábalos; no sabía lo que hacía Santos Cerdán y no sabía lo que hacía el señor Salazar. Usted pertenece a un Gobierno que, afortunadamente, está acabado, está finiquitado. (Aplausos.-La señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!).»