Diputado
«Señores separatistas, yo quiero hacer un esfuerzo para que ustedes me entiendan -creo que me van a entender sin necesidad de traductores-: desistan de forzar las estructuras políticas para dedicarlas a seguir promoviendo el enfrentamiento entre los españoles; respeten las leyes, como las respetamos todos, incluso cuando las leyes no nos gustan y respeten el fundamento de la Constitución, que es la unidad de nuestra patria común. En definitiva, no se les ocurra decir a los españoles que aquí lo que vale es la ley del más fuerte. No se les ocurra, porque va a ser un error del que jamás van a regresar. Pregúntenles a sus antecesores y pregúntenles a sus mayores. Nos tenemos que ir únicamente al año 2017, año en el que vimos huir de manera vil y miserable al presidente de la Generalidad metido en el maletero de un coche. (Aplausos). Señorías, viendo las actitudes del señor Sánchez, que reniega ahora del apoyo a las medidas legales para sofocar el golpe, a mí me crece una sospecha que hace tiempo que llevaba barruntando con la aplicación de aquel 155 tan débil. Aquella respuesta débil, acomplejada y tardía que dio el Gobierno no tenía como objetivo en realidad proteger a los españoles, sino proteger el separatismo de los españoles, y no tenía como objetivo combatir el separatismo, sino protegerles de la reacción del pueblo español. Señores separatistas, se hizo para protegerles a ustedes. Se les permitió convocar elecciones y obtuvieron el poder inmediatamente. Aún recordamos, como si fuera ayer, la frase del señor Borrell, en aquellas movilizaciones masivas en Barcelona, insultando y llamando turbas del circo romano desde la tribuna de la propia manifestación a los manifestantes que decían Puigdemont a prisión. (Aplausos). Y por eso estoy cada vez más convencido de que aquel clamor de las calles, de las plazas y de los balcones fue el que decidió a intervenir al Gobierno que vio que, por primera vez, debían entender los políticos españoles qué es la ira del pueblo español cuando se le traiciona, la ira cuando se intenta destruir -y lo he dicho varias veces durante esta intervención- el fundamento de la Constitución, que no es otra cosa que la unidad misma de la patria y que es anterior y superior a la Constitución misma. (Aplausos).»
Fragmento 13 de 17 de esta intervención.